Guía navideña de autocuidado con Adeslas Alcázar

La Navidad es una de las épocas más esperadas del año: familia, reuniones, tradiciones, comidas especiales y momentos que recordar.
Pero también puede convertirse en un desafío para tu cuerpo y tu bienestar. Entre cenas copiosas, alteraciones de sueño, estrés por compras o viajes y la exposición a virus respiratorios invernales, muchas personas terminan comenzando el año más cansadas, con malestar o incluso enfermas.

La buena noticia es que ¡sí puedes disfrutar sin pagar después la factura de salud! Con algunos hábitos sencillos y la ayuda de tus profesionales de salud (como los que puedes encontrar con Adeslas y tu seguro de salud), puedes vivir estas fechas con energía, bienestar y protección.

 

¿Por qué tu cuerpo lo siente tanto en Navidad?

Durante las fiestas navideñas tendemos a:

  • Comer más de lo habitual y con mayor cantidad de azúcares y grasas.
  • Romper rutinas de sueño y descanso. 
  • Aumentar la ingesta de alcohol y bebidas festivas. 
  • Pasar más tiempo en ambientes cerrados, favoreciendo la transmisión de virus de invierno. 
  • Experimentar estrés por la organización de eventos y expectativas sociales. 

 

Todo esto puede afectar tu sistema inmunológico, tu energía, tu digestión y hasta tu estado emocional. Pero conociendo estos factores, es posible anticiparse y neutralizarlos.

Duerme bien aunque cambien las rutinas

Dormir menos puede disminuir tus defensas y aumentar el estrés. Mantener un horario de sueño regular, evitar cenas muy pesadas antes de acostarte y limitar bebidas alcohólicas cerca de la hora de dormir hará que despiertes con más energía y tu sistema inmunitario funcione mejor.

Hidrátate: tu mejor defensa olvidada

Aunque en invierno solemos beber menos, mantenerse hidratado es clave para la digestión, la salud de la piel y el transporte de nutrientes por todo el cuerpo.
No se trata de agua solo cuando tienes sed: apunta a 8 vasos al día o más y alterna tus bebidas festivas con agua para equilibrar

Come con propósito (no por inercia)

Las celebraciones traen platos irresistibles. Pero puedes equilibrarlo con estrategias simples:

  • Come porciones más pequeñas

  • Llena la mitad del plato con verduras y frutas

  • No llegues con hambre a la comida festiva: un desayuno nutritivo ayuda a controlar apetito. 

Disfrutar es saludable… pero hacerlo conscientemente protege tu bienestar digestivo y metabólico.

Gestiona el estrés (sí, también es salud)

La presión de organizar eventos, comprar regalos o “estar bien” puede generar ansiedad. Practicar respiración profunda, meditar o incluso pedir ayuda para tareas puede marcar la diferencia.

Tu mejor regalo de Navidad eres tú

Este año, haz de la salud tu prioridad tanto como las reuniones y los regalos.
Con práctica, conciencia y buenos hábitos, puedes disfrutar estas fiestas sin perder tu bienestar.

¿Quieres más consejos personalizados sobre salud en Navidad y todo el año?
Visita nuestro blog o contacta con nosotros para que te ayudemos a crear una estrategia de salud para ti y tu familia. 

https://contratarsegurosciudadreal.com/
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