¿Por qué tu corazón trabaja más en invierno y cómo protegerlo?

En invierno no solo cambian las temperaturas… cambia tu salud cardiovascular. El frío obliga al cuerpo a hacer un esfuerzo extra para mantener la temperatura corporal, lo que puede aumentar la presión arterial, la carga sobre el corazón y elevar el riesgo de eventos como infartos o accidentes cerebrovasculares. 

Y no es solo teoría médica: cada temporada de bajas temperaturas se observa un aumento de casos de hipertensión, eventos cardiovasculares y complicaciones relacionadas

En este artículo te explicamos cómo ocurre, qué señales no debes ignorar y cómo proteger tu corazón este invierno con consejos prácticos y también con la tranquilidad que da tener un seguro de salud como Adeslas.

¿Qué le pasa a tu corazón cuando hace frío?

Cuando la temperatura baja, tu cuerpo intenta conservar calor.
Eso significa que tus vasos sanguíneos se estrechan (vasoconstricción) para reducir la pérdida de calor. Pero este mecanismo tiene una consecuencia inesperada: tu presión arterial sube, obligando al corazón a bombear con más fuerza de lo habitual. 

Además, el frío puede hacer que la sangre se vuelva más espesa, lo que puede favorecer la formación de coágulos y aumentar el riesgo de eventos graves, como infartos o derrames cerebrales.

Tu corazón trabaja más en invierno — incluso si tú no te das cuenta.

 

¿Por qué el riesgo puede aumentar en estas fechas?

El invierno no solo trae frío. También trae:

Menos actividad física (mucha gente se queda en casa)
Dieta más densa en calorías y sal
Mayor estrés por festividades
Viriasis respiratorias frecuentes que pueden afectar al corazón

Todo esto se combina para poner más presión sobre tu sistema cardiovascular. 

Los profesionales incluso hablan de una especie de “estación de mayor riesgo cardíaco” en invierno, con un pico de eventos justo en fechas como Navidad o Año Nuevo por estas combinaciones.

Señales que NO debes ignorar este invierno

Tu cuerpo te avisa antes de que pase algo serio. Si sientes:

💡 Dolor o presión en el pecho
💡 Dificultad para respirar sin motivo aparente
💡 Dolor que se extiende al brazo o mandíbula
💡 Fatiga inusual y repentina
💡 Mareos o sudor frío

No lo atribuyas solo al frío o al estrés. Estas señales pueden ser alarmas de tu corazón pidiendo ayuda.
La atención rápida puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

 

Cómo proteger tu corazón este invierno (con ciencia y sentido común)

Abrígate bien  desde la cabeza hasta los pies

✔️ Abrígate bien desde la cabeza hasta los pies

El frío estrecha los vasos y eleva la presión arterial. Mantenerte cálido reduce esa respuesta fisiológica.

✔️ Mantén actividad, aunque sea ligera

Caminar, estiramientos o ejercicios en casa mantienen la circulación y proveen beneficios directos a tu salud cardiovascular. 

 

✔️ Cuida tu alimentación

Incluye frutas cítricas, verduras, frutos secos y sopas nutritivas; reduce el exceso de sal o comida procesada. 

 

✔️ Hidratación todo el año

Aunque no tengas sed, beber agua ayuda a mantener la sangre más fluida y a regular la presión arterial.

 

✔️ Controla tus condiciones crónicas

La hipertensión, la diabetes o el colesterol alto son factores que, si no están controlados, aumentan el riesgo en invierno. 

¿Y si ya tengo factores de riesgo?

Si tienes antecedentes de problemas cardíacos, presión arterial alta, diabetes, obesidad o tienes más de 50 años, tu corazón merece atención extra este invierno.
En estos casos, lo más inteligente es no esperar a que algo ocurra. La prevención y el diagnóstico temprano salvan vidas.

Contar con un seguro de salud con Adeslas te permite:

✔ Acceso a especialistas cardiovasculares
✔ Chequeos periódicos
✔ Seguimiento de condiciones crónicas
✔ Asesoría médica profesional
✔ Atención rápida cuando la necesites

No se trata solo de “cubrir gastos”, sino de ofrecer tranquilidad para que nadie deje pasar síntomas importantes por miedo o dudas.

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